Islandia

“RUMBO A LA LÍNEA IMAGINARIA “

Frailecillo en Grimsey

Navegar, es sin lugar a dudas otra de la grandes aventuras que a cualquiera que le guste la aventura, alguna vez ha tenido en mente, y que seguro estaría dispuesto a realizar.

Más aún, si se vive lejano al mar, puesto que nos guste o no somos gente de tierra firme por los cuatro costados, de ríos, estepas y montañas, dada la ubicación geográfica de nuestra provincia natal. Pero seguro que en el interior de cada uno de nosotros, guardamos siempre un sitio o un rato para acordarnos del mar.

Quizás por eso, siempre tuve en mente el poder realizar una travesía por mar, pero no pensé que mi oportunidad fuese en el mar del Norte y menos aún, rumbo a esa misma dirección.

Akureyri, pequeña ciudad en el norte de Islandia.

 

Como antes dije, para un hombre de tierra adentro cualquier trayecto, aún tratándose de un día de navegación, hace que sea la mayor de las rutas marítimas y se disfrute con ello al máximo. Olores luces y sonidos del mar, cantidad de cosas que para otros pueden parecer un simple paisaje monótono; desde agua y cielo, hasta el fin del horizonte. Al fin y al cabo, estamos en un medio que no es el nuestro y aquí estamos a merced de otras voluntades. Mi consejo para ello, vivir el momento y disfrutar.

¿Nuestro barco? en su justa medida, adecuado para sentir aún más esa sensación marinera. Partimos de la vertiente norte de Islandia concretamente de un pequeña pueblecito llamado Akureyri, situado en el inicio de un fiordo de dimensiones espectaculares.

Apalabramos los detalles el día antes: lugar, hora de partida y todos los demás entresijos sin mayor importancia. Nos levantamos, como lo hacemos cada vez que tenemos un objetivo en mente, veloces y sin preocuparnos más que por uno mismo y su equipación, acorde al clima de la zona, porque de sobra sabemos lo que cada uno debe hacer. Una especie de código de conducta casi nunca hablado, que hace que la rueda gire y todo salga según lo previsto.

Con puntualidad más que británica empezamos el ritual del comienzo de una aventura, independientemente de donde ésta se realice. En medio de una madrugada a la islandesa, fría y húmeda, sin sol y con neblina en el horizonte que hace sentir un poco de mella en nuestras ilusiones, y pone rápidamente el celebro a funcionar.

Al inicio de cualquier aventura en el desayuno, las miradas cruzadas y observaciones mudas se suceden, primero uno se estudia a si mismo, cuál es mi estado de fuerzas y cuál mi estado mental: puntos a favor. Luego el medio alrededor, se observa que el tiempo no es bueno del todo y el desayuno es aún peor: puntos en contra, y ya por último tu compañero, su aspecto es bueno y parece tener la moral alta. Tras una serie de preguntas mutuas, cortas y claras, de esas que no dicen nada en concreto pero que explican mucho, se deduce que no existe contratiempo alguno y que por mayoría, los puntos son favorables, pues sin mediar palabra, se sigue con el plan adelante.

En el barco, rumbo a Grimsey

 

Nos encontramos en el lugar acordado, puerto de Akureyri a la hora prevista 7 AM y nuestro primer contacto con el barco. Por mi cabeza pasa: “se mueve no tiene mala pinta espero que no se ponga la mar brava por si acaso, solo necesitamos cruzarnos con muchas ballenas o que salgan a nuestro encuentro cualquier otro tipo de habitantes marinos”.

Inspeccionamos su interior y el exterior, es perfecto, para ir tomando fotos desde la borda, así que arranquen motores ya, que nos vamos hacia Grinsey la pequeña isla de Islandia que atraviesa el círculo polar.

Soltamos amarras y empezamos a desplazarnos por el interior del fiord,o se observa la costa mas pequeña a la vez que nos vamos alejando de ella, y Akuery desaparece de nuestro campo de visión, entre esas neblinas que sólo dejan asomar las cumbres de las montañas. Dándole ese aspecto fantasmal a la par que auténtico y que aunque quede mal decirlo, tantas veces había visto por televisión.

Navegando en el mar del Norte

 

Pasados unos minutos también nos damos cuenta de que el viento marino, parecido al que bien conocemos de la montaña, sólo que más húmedo, hace perder la temperatura corporal rápidamente, teniendo que entrar de vez en cuando al interior del barco para recobrar la temperatura. También nos damos cuenta que somos lo únicos y el adjetivo me lo reservo, que vamos en cubierta exterior, pero afán nos obliga para no perder así detalle alguno.

El mar es una balsa de agua en calma, avanzamos rápidamente y nos aproximarnos a algún roquedal que pone fin al fiordo, dejando tras de sí el mar abierto. Tenemos la primera observación de gran cantidad de aves marinas que ni se inmutan a nuestro paso, de entre todas ellas, buscamos una muy especial, que sólo se da en estas latitudes, un pájaro de aspecto singular y simpático con un pico característico, se trata del Frailecillo.

Cuando perdemos contacto visual con tierra firme al norte, sur, este y oeste, divisamos a lo lejos nuestro primer grupo de ballenas que desaparecen sin dejar rastro alguno, justo después observamos otras aves de grandes dimensiones que tras coger altura se lanzan en picado tras los peces, un espectáculo digno de ver y que se nos brinda a nuestro paso.

Seguimos siempre a la espera de poder capturar una ballena por supuesto, siempre me estoy refiriendo a nuestras cámaras, y después de unas cuantas millas náuticas más, observamos un ave de pequeñas dimensiones que se encontraba flotando en medio del mar ya lejos de tierra firme. Al llegar a su encuentro, a éste le cuesta remontar el vuelo, y cuando el barco en su incansable rumbo norte parece querer capturarle, lo observamos en primer plano y por separado. Tras constatar la observación ya no hay duda se trataba del Frailecillo, del auténtico y simpático pájaro del que pronto pasaría a ser como la mascota de nuestro viaje.

Como una fiesta organizada en un punto concreto de toda la inmensidad a nuestro alrededor, toda la vida de cuantos habitantes se encuentra allí son llamados por los peces en una fiesta alimenticia. Cuando uno parece haberse acostumbrado a todo ese trajín, en medio de las aguas surge el lomo de una ballena con el sonido de su resoplido tomando aire.

Tener una animal de esas dimensiones tan cerca, desplazándose lentamente, produce una sensación entre alegría por la existencia de aquellos seres y de paz por la tranquilidad que parecen querer transmitir; al desparecer bajo el agua sólo esperas una cosa, que vuelva a la superficie, para poder esta vez estar más preparado para lanzarle una fotografía, pero esta desaparece y perdemos contacto alguno, solo después de algún tiempo y al capricho del destino pudimos tomar alguna fotos de estas majestuosas criaturas.

Una ballena en el mar del Norte

 

Por mi cabeza ronda que estamos ante el pueblo Islandés, unos de los pocos y últimos cazadores de ballenas. Nunca comprenderé como se puede tener el valor moral suficiente, para cazar un animal de estos aunque sea parte de su cultura.

Después de unas horas más de navegación entre niebla y humedad ambiental, justo al norte el sol parece querer romper el horizonte y tan solo en cuestión de unos minutos pasamos de una niebla cerrada al espectáculo del cielo despejado y parece mentira: más es así, cuanto más al norte vamos.

Lejos empezamos a divisar lo que creemos pueda ser Grimsey. Con el sol de nuestro lado, ahora la estancia en cubierta se hace un poco más agradable.

Poco después el barco no se desvía, parece querer ir a chocar con ella, ya no nos cabe duda se trata de Grimsey. En ella sabemos que estamos cerca de esa línea imaginaria creada por el hombre: el “Círculo Polar Ártico” esa parte del planeta frío y deshabitado, y que en su gran mayoría se compone de agua en dos sus estados: el líquido por su mar y sólido por sus hielos, pero también sabemos, que estamos aún muy lejos de esas características.

Acantilados en Grimsey

 

Describir la isla de Grimsey es describir la soledad y la capacidad del hombre para adaptarse a un mundo hostil en el medio de la nada, puesto que es un pequeño asentamiento de pescadores. Pescadores del Bacalao en un trozo de tierra con forma de plano inclinado, con pequeñas calas de grandes rocas en un lado y acantilados vertiginosos por el otro, espacio exclusivo de las aves.

Quien iba a pensar que tendríamos el mejor tiempo de todos cuantos nos hizo en toda nuestra visita a Islandia, cuando justo llegamos a Grimsey en el mismo circulo polar.

Así que hicimos cuanto pudimos, que es aprovecharlo al máximo, como animales cuando sueltan su correa, saltamos del barco y empezamos a caminar sin un rumbo claro, únicamente en dirección a la zona mas alta de la isla como si lo conociéramos de toda la vida. Llegamos a sus acantilados muy altos y con caída directa al mar, bordeamos éstos llegando al final, la isla se nos acaba no hay mas tierra firme y el paisaje no ofrece mucho más que agua en el horizonte.

Pero ponemos a funcionar nuestra imaginación pensado a cuantos días u horas de navegación estarán de aquí los primeros Icebergs desprendidos del casquete polar, al fin de al cabo no hay nada que le impida a uno mismo soñar.

Y así pasamos todo el día en este barco de piedra llamado Grimsey, acompañados por mosquitos y una gran diversidad de aves demasiado escandalosas que con el tiempo empezaron a sobrevolar cerca, muy cerca de nuestras cabezas, indicándonos que ese no era nuestro lugar. Protegiendo, imagino, a sus polluelo, a los que ni mucho menos teníamos intención de molestar, sólo queríamos asomarnos a sus acantilados de roca negra con un mar aún más negro en el fondo.

Aves en Grimsey

 

Y ya con la llegada de la tarde, nos despedimos de Grimsey. No nos podemos permitir peder nuestro barco, único vinculo existente entre la isla e Islandia, sin él varios días tendríamos que quedarnos aquí, y la verdad tratándose del circulo polar, quien sabe, quizás no hubiese sido fácil.

Esta vez pusimos rumbo sur, y después de rato entre nubes divisamos la grandiosidad de la isla de Islandia, allí nos esperan volcanes, fumarolas y montañas, ríos y glaciares. Me imagino que como muchos marineros al regreso, nos invade la sensación de vuelta a casa, y eso que todavía estamos en otra tierra que tampoco se parece en nada a nuestra, pero que ya casi la sentimos como nuestra.

Texto: Iñaki Villán

El Gran Cañon del Colorado

“EL CAÑÓN DEL COLORADO: El gran mito. “

Tras un largo viaje por las carreteras del oeste de Estados Unidos en un pequeño coche alquilado, llegamos ansiosos a Arizona, nuestro objetivo: ver el gran mito, esa imagen que todos tenemos grabada en nuestras retinas.

Primero decepción, cinco millones de visitantes anuales dejan su huella, pero pronto queda eclipsada ante una tormenta colosal, que se ve acercar rápidamente; el cañón de fondo y la madre naturaleza mostrando su fuerza, rayos, relámpagos y truenos por doquier, un espectáculo inigualable que queda firmado con un sencillo arco iris.

Huyendo de la muchedumbre, nos planteamos bajar y tocar el río que da nombre al parque. Sabemos que es un fuerte desnivel y que el excesivo calor del verano en estas latitudes, dificultarán la marcha, pero nuestra ilusión por disfrutar de este monumento natural es aún mayor.

Al día siguiente tomamos, desde Yaki Point el South kaibab a 2.413 m de altura, un camino que bajaba a través del Gran Cañón, cuyas rocas más antiguas alcanzan la mitad de la edad de la tierra, hasta el mismo río Colorado sorteando un desnivel de 1.433 m.

La temperatura iba aumentando progresivamente hasta alcanzar los 40 °C, pero la belleza del paisaje superaba lo imaginado y compensaba el esfuerzo, una variedad de colores adornaba las rocas, desde el ocre al rojo fuego. Cuando alcanzamos a divisar el río Colorado, que hace honor a su nombre, nos sorprendió su fuerza y en cierta forma comprendimos que era el responsable de esa inmensa maravilla, aunque para ello hubiera necesitado la friolera de seis millones de años.

Cruzamos el puente de hierro y ya en la orilla sur, vimos las ruinas de un antiguo asentamiento indio de los Anasazi, que en lengua navajo significa “pueblo antiguo”, pues parece ser eran sus antecesores. Todo era perfecto, parecíamos protagonistas de una película del oeste, pero era real.

El paisaje, e incluso la presencia de ciervos en las cercanías, además de otras especies, acentuaba el carácter salvaje del entorno.

Alcanzamos el Bright Angel Camp, donde acampamos, tras un día agotador y lleno de emociones.

Por la noche somos de nuevo testigos, del poder ilimitado de la naturaleza que nos obsequia con una imponente tormenta eléctrica; la iluminación era fantasmagórica y nos sobrecogió pensar lo vulnerables que éramos ante tal muestra de poder.

Al día siguiente regresamos. Nos despedimos del río que nos ofrece la explicación de su nombre. Un tono rojizo se apodera del paisaje y sobre él, el colorado del río.

El ascenso fue más duro, pero la luz del amanecer, produce un escenario perfecto para la fotografía, con lo que las fatigas del Bright Angel Trail, quedaron eclipsadas por las imágenes que aparecían por los cuatro costados.

Tras un largo camino, llegamos de nuevo a la cima del cañón, a la civilización.

El gentío y el ruido de los coches nos devuelve a la realidad, pero sobre todo ello, una secreta satisfacción interna: habíamos cumplido un sueño.

LOS NÚMEROS DEL GRAN CAÑÓN

Superficie: 493.760 Ha.

Longitud: 320 km

Anchura de 20 km

Profundidad máxima de 1600 m.

Las rocas del estrato superior tienen una antigüedad de 250 millones de años, y las del estrato inferior unos 2.500 millones de años.

La dirección www.nps.gov es de gran utilidad.

La puesta de sol es espectacular

Casamance

“LABERINTO DE AGUA Y HOJAS “

 

Cassamance nos recibió con lluvia, despues de llegar del norte de Senegal y otros lugares donde la naturaleza intenta poner fin al desierto, para hacer brotar la vida. En Cassamance esto se acelera, se pasa a la selva más absoluta en un santiamén, con una humedad que lo envuelve todo.

Os diré que esta vez nos situamos a parte de las fronteras políticas creadas por el hombre, entre dos grandes cuencas de dos ríos importantes, el río Gambia al norte y el Cassamance, que da nombre a la zona en la que estamos, y que son los que verdaderamente dan la originalidad al lugar.

El agua lo es todo en esta zona y con él numerosos cultivos, en una tierra más que productiva, hacen que la vida en esta zona sea algo más próspera, haciendo a su vez que el factor humano se vuelva más inquieto, dando lugar a una situación un tanto inestable por la existencia de una guerrilla cada vez mas reducida por el ejercito nacional. Revindican libertad para un pueblo de dudoso futuro y que viene siendo la víctima de sus propios libertadores.

Recuerdo como por este hecho, tuvimos que pasar numerosos controles militares, por una carretera con unos baches de tal magnitud que nuestro transporte no era capaz de avanzar si no era sorteándolos, llegamos a pensar que en muchos de los tramos sería mejor ir campo a través.

Arrozales rumbo a Zynguichor

Pero al echar la mirada a un lado y al otro observas los campos inundados para el cultivo de arroz, robados a una selva que se observa espesa en el fondo del paisaje.

Por fin llegamos a Zinguichor capital de la Cassamance, y lo primero que se puede observar es la grandiosidad de un río, que sin llegar aún a su desembocadura, tiene unas proporciones a las que no estamos acostumbrados. Numerosos cayucos, que tristemente conoceríamos años después, esperan a que la lluvia cese para salir a faenar.

Y nosotros preparamos nuestro plan: ver manglares y todo lo que puedan esconder.

Con el nuevo día y un sol raro para la época de lluvias en la que estamos inmersos por estos lugares, partimos desde una pequeña península-isla llamada Carabanne con la ilusión de ver por primera vez estas barreras biológicas que poner freno al mar, y su planta principal, el Mangle.

No pensé que un manglar podía esconder tanta variedad de vida y dar tanto de si a modo de visita y aventura.

En cayuco…

Aventuras y desventuras después de relajarnos del cruce de un río un tanto divertido, pues como antes dije aquí los ríos toman dimensiones importantes. Más aun, cuando desde nuestra barquita para ocho tripulantes como máximo, se dvisan sobre el horizonte a cada uno de los que están a tu alrededor y detrás de lo que parecen pequeñas islas o simplemente trozos de mangle, el propio mar.

Comenzamos nuestra pequeña navegación con la tranquilidad propia del comienzo de la jornada con un paseo largo en barquita. Pero a medida que dejamos atrás nuestro pequeño trozo de tierra, el moviento de la barca fue aumentando y la olas y corrientes de un agua sucio por el arrastre de sedimentos propio de un río de gran caudal, hacen pensar. Más aún cuanto más agachados estamos. A nuestro lado y de sorpresa asoman una pareja de lo que más tarde, pudimos discernir eran delfines, ver un animal en esas condiciones hace que te parezcan grandes muy grandes, aportando más animación al tema aún sabiendo que son inofensivos.

manglar

Entre achiques de agua cubeta en mano, llegamos a un laberinto de pequeñas islas sin tierra aparente, únicamente poblada por denso manglar.

La navegación se vuelve cómoda pero se necesita de alguien experto. Experto para conocer el camino de vuelta, dado que los canales se estrechan y abren a cada giro de dirección, ese fue nuestro patrón que a los mando del motor, no paraba de reír a cada uno de nuestros gestos. Claro que yo pensaba “si esto vuelca seguro que él también pierde la sonrisa”.

Queremos tomar tierra pero rápidamente observamos que la orilla esta lejos. Para llegar a tomar tierra firme, y como digo firme, pues toca andar sobre fango del más denso. Lógicamente andar en zapatillas no es una buena idea, así que ¡a descalzarse tocan!.

Esto iba ser para mí, una de las sensaciones más desagradables que me han tocado vivir por ahí. Al saltar de la barca la sensación es indescriptible, más aún, cuando el límite del hundimiento es mayor al esperado y este se encuentra a la altura de las rodillas. Pero esto no es lo peor de todo, puesto que siempre te aborda la idea de qué tipo de vida se esconde en el fango, ¡quién sabe qué! ¿y yo con los pies desnudos?. La siguiente sensación es, que antes desde la barca la distancia a la orilla era grande pero con los pies en el fango, ahora te parece infinita.

El primer paso fue difícil, pues pareces tener los pies en cemento en vez de fango y es una tarea complicada intentar sacar un pie para dar un paso y todo esto sin perder el equilibrio y acabar nadando en él, mejor no pensar en ello.

A cada paso un montón de ideas de todo tipo fluyen a tu cabeza, más aún cuando alguna raíz en punta, te dice que ese no es un lugar adecuado para posar tu pie. Pero con los chistes típicos de cada uno, riéndonos unos de los otros llegamos a tierra firme, y nunca mejor dicho.

El fangoso suelo del manglar


Resumiendo: “Una sensación un tanto…. viscosa”.


Una vez en la orilla piensas: “bueno, tampoco fue para tanto”, razonamiento que borrarás de la mente en cuanto toca regresar a la barca.


Después, visita a un pequeño poblado con hechicero incluido llamada la isla de los Fetiches.


Y por fin, ponemos rumbo hacia la Isla de los P ájaros de la que nos habían contado maravillas. Sin saber en ningún momento donde nos encontramos en cuanto a orientación se refiere, llegamos a ese lugar mágico. Un lugar perdido de esos que existen y tienes oportunidad de poder visitar, guardándolos en la memoria como especiales, para reunir con tantos otros de diferentes sitios.


La isla no es una isla como podamos imaginar, sino que está compuesta únicamente por manglar y solo es visitable en barca y desde la barca, puesto que no tiene lugar físico de desembarco. Sus dimensiones son lo suficientemente grandes como para que entre su espesura habiten millares de aves de todo tipo, y éstas pueden observarnos como nosotros, sin miedo aparente. Nos llegamos a situar a escasos dos o tres metros de ellas.

Isla de los Pájaros

Aves adaptadas a la vida o marina o a los humedades de todo tipo de tamaños y viviendo en completa armonía a pesar de la gran variedad de especies, en clara disputa por hacerse con un espacio, en el que me imagino situar su nido, ¡francamente fascinante!

Y me despido con el vuelo en masa de cientos de aves a nuestro alrededor con su variedad de colores figuras y tamaños, en un lugar lejano y apartado del paso natural del hombre.

Texto: Iñaki Villán

Montaña Palentina

“Rincones de nuestra montaña “

Cima del Espigüete desde Santa Lucía

Tras un año de recorrido juntos en nuestro SONOCHO, regresamos a ese lugar bello y misterioso donde todo comenzó: “LA MONTAÑA PALENTINA”.

Sierra de Redondo

A poco más de un centenar de kilómetros de la capital palentina, nos encontramos con un mundo natural sorprendente.

Aquí cohabitan especies en peligro de extinción con árboles milenarios testigos no tan mudos de nuestra historia; costumbres ancestrales conviven con modernos modos de vida; las tradiciones y leyendas son todavía compartidas en las frías tardes invernales junto al calor de la lumbre en un ambiente ajeno al tiempo.

Tejeda de Tosande

Las duras condiciones de su clima, han modelado hombres y mujeres trabajadores, recios y orgullosos de sí mismos y de su entorno. Entorno que han respetado a lo largo de los siglos; la consecuencia de ese respeto es el paraíso natural que hoy nos brindan.

Pantano de Ruesga

Y todo ello a pesar del olvido que sufre el mundo rural. Las administraciones desde las capitales, mandan y dictan leyes presuntamente protectoras que de manera incompresible cambian en breves plazos de tiempo, contradiciendo los textos anteriores.

Hoy la Montaña Palentina queda englobada en el Parque Natural de las Fuentes Carrionas y Fuente Cobre con una superficie de 78.360 Ha

Cervera de Pisuerga

En su interior encontramos 10 municipios: Velilla del Río Carrión, Aguilar de Campoo, San Cebrián de Muda, Cervera de Pisuerga, Triollo, Polentinos, Brañosera, La Pernía, Castrejón de la Peña y Dehesa de Montejo.

Estos diez municipios encabezan un total de 98 núcleos de población y poco más de 2.100 habitantes.

Por lo tanto tiene una densidad de población inferior a los 3 hab/km2; dato que lleva asociado un importante problema de despoblación.En las faldas de Peña Redonda

Otoño en las faldas de Peña Redonda

Pero la Montaña Palentina aunque sensible, permanece ajena a los avatares humanos y guarda rincones de singular belleza.

Entre ellos tenemos la tejeda de Tosande, donde tejos muchas veces centenarios crean un ambiente casi místico propicio para la meditación. A veces son las estaciones las que nos brindan ese sitio particular, las torrenteras en épocas de lluvias crean lugares donde el sonido del agua invita a la paz.

Corriente de agua cera del Valdecebollas

También están presentes grandes montañas como el Curavacas o el Espigüete que da nombre a nuestro club. Ambas nos invitan a realizar ascensiones de diferentes grados de dificultad según la época del año y que ante todo nos piden respeto, que sepamos anteponer el premio de un día de montaña al de una cima que no siempre es propicia.

Curavacas
Espigüete

Cualquier época del año ofrece un paisaje único, una imagen especial o una sorpresa a los caminantes que se adentren por los senderos de la Montaña Palentina. Viejos árboles escondidos en el corazón del bosque, acebos con sus hojas brillantes entre la nieve, hayedos rojizos en el otoño…

Desde aquí queremos mostrar nuestro agradecimiento a los habitantes de estos maravillosos parajes, por haber conservado la montaña en tan buenas condiciones y permitirnos así disfrutar de este privilegiado privilegiado lugar.

¡Ojalá seamos capaces de dejar el mismo patrimonio a las futuras generaciones!


Peña Redonda

Peña Abismo

Desde el Valdecebollas

Creemos que éste es el mejor lugar para nuestra despedida; desde nuestra querida PALENCIA, donde el carácter de sus habitantes, sus gustos y sus aficiones se forjan y se funden con la misma tierra, creando un vínculo de unión que se fortalece cada día que pasa.

Quizás por obstinación o simplemente por cierto grado de locura hemos tenido la suerte de poder visitar algunos lugares, de los muchos que se esconden en el planeta; pero nunca hemos dejado de pensar en nuestra tierra, en nuestras montañas.

Esperamos haber compartido esos pequeños momentos de libertad. Nuestro objetivo ha sido viajar con la mente sin moverse del sitio, para ello hemos recordado momentos buenos y algunos no tanto, pero siempre intentando compartirlos con vosotros, los que os habeis unido a este pequeño tren que bautizamos con el nombre de

“EL SONOCHO”.

Utilizar Los Bastones

Utilización de Bastones en la Montaña


Un estudio del profesor Müller del Instituto de las Ciencias de los Deportes en la Universidad de Salzbde determinó que el uso de bastones telescópicos  para montaña en terreno escarpado previene la tensión por impacto tanto en tendones como en músculos.

  • Cuando se camina con bastones se requiere 21% menos energía que sin ellos, con menor compromiso de los músculos y tendones.
  • Usando bastones se reduce la tensión en las rodillas drásticamente.
  • Con bastones se aumenta la estabilidad cuesta arriba. Los sistemas musculares del brazo y de hombros se apoyan, el ritmo regular de caminata posibilita una respiración regular, debido a posición más vertical, mejorando la función de pulmones.

Cuando se desciende con bastones  el impacto sobre las rodillas es 22% menor comparada con una caminata sin ellos.

Ajuste el bastón de modo que con sus brazos formen un ángulo de 90.

Cuando esté subiendo, reduzca la longitud de los bastones para asegurarse de que usted no se está estirando demasiado al ubicarlos. En bajada, alargue los bastones para evitar encorvarse al caminar con ellos.

Extraído  de Komperdell, fabricantes austriacos de bastones

Elección de la Mochila

Mochilas: Ajustes y Criterios de Elección


Este es en mi opinión, sin ninguna duda el artículo MAS IMPORTANTE con diferencia que puedo escribir acerca del material de montaña ¿por qué?  Simplemente por que absolutamente todos los practicantes de actividades de montaña tenemos en algún momento que “disfrutar” de la pesada  carga de nuestras hermosas mochilas.

Es curioso sin embargo, ver como en el momento de plantearse la decisión de compra de una mochila  la mayoría de las dudas de los futuros usuarios se refieren a la elección del modelo, fijándose  en detalles  puramente técnicos.   Por el contrario pocas veces se realizan  consultas  acerca de cómo ajustarlas.

Lo peor de todo es que  si hablas con gente que lleva muchos años haciendo montaña te dirá que las cosas mas lesivas (accidentes aparte) son: tener jodidas las  rodillas y la espalda de llevar la mochila.  Muchos de ellos arrastran o han tenido algún tipo de lesión de columna causada por el transporte de pesadas cargas de manera inadecuada.   Y los que no las han tenido seguro que no recuerdan con agrado, las penalidades sufridas en los porteos.

Como siempre, las mochilas han evolucionado muchísimo en las ultimas décadas, diseños, estética, materiales y sistemas de carga han sufrido un gran cambio en aras de facilitarnos el transporte de pesadas cargas.

A pesar de esto las cosas han mejorado menos de lo esperable ¿Por que? Simplemente por que la segunda parte de la ecuación (el usuario)  no ha sabido en muchos casos aprovechar esta evolución, falta de interés de los usuarios en algún caso y sobre todo, una absoluta falta de interés (o de conocimiento)  de vendedores, monitores e incluso escritores de libros y publicaciones de montaña hacen que dispongamos de unos sistemas de carga totalmente infrautilizados (Cuanta literatura sobre material hemos leído, pero cuan escasa acerca de este tema en concreto).

Para fomentar la controversia y que leáis con mas interés este articulo os diré que en mi modesta y muchas veces equivocada  opinión personal, la amplia mayoría, mas bien el 95% de las personas que he visto cargando mochilas en mi vida (y dejo el 5% para que, si alguien se da por aludido, se crea que forma parte de ese 5% y no se enfade conmigo ) no saben como llevar o ajustar una mochila, no solo eso, los vendedores tampoco ayudan.   En todas las tiendas que he estado a lo largo de mi vida (España, Portugal ,Francia, Suiza, Andorra, Alemania, Islandia …) solamente encontré un vendedor que fuera capaz de asesórame adecuadamente sobre el tema (por cierto fue en Alemania)  Es mas fácil deslumbrarnos con colores, diseños súper técnicos y miles de ajustes que explicarnos como se prueban, obviamente, algo no funciona.

Describamos pues las partes de una mochila y su ajuste:

Resulta obvio para (casi) todos,  que la parte mas importante de una mochila es su sistema de carga, su espalda, lo que quizás no resulte tan obvio, es; que partes son las mas importantes y sobre todo, ¿cómo se usan?  Existe además la tendencia (amplificada además por la publicidad) que en una buena mochila cuanto mas compleja tenga pinta la espalda y a  mayor numero de cintas encontremos,mejor cargará.   La realidad es que esto es bastante inexacto.

Las partes de un sistema de carga son:

1· el diseño del cuerpo de la mochila (tamaño anchura altura diámetro forma.

2 · sus cintas de compresión y ajuste

3 · el diseño de formas de su espalda

4 · el bastidor interior

5· su cinturón y apoyo lumbar

6· la talla

7· las hombreras

Aunque obviamente todas ellas son importantes y es su conjunto lo que funciona hay algunas mas importantes que otras. ¿cuál creéis que es la mas importante?.   Probablemente os equivocaréis.

Antes de todo comentar que lo mas importante en el proceso de carga, es distribuir el peso de manera que la carga caiga verticalmente y los mas cercano al eje que forma nuestro centro de gravedad.

La idea es que sean nuestras piernas las que carguen con ese peso. Realmente es lógico pensar que llevemos donde llevemos una carga, ya sea en la cabeza, en los hombros, en las manos o en nuestra espalda, ese peso se transmitirá  hacia nuestros pies.

Recordemos también que nuestras piernas son las partes más fuertes de nuestro cuerpo;  pensemos en alguien que pesa 120 Kg.  Todo este peso esté distribuido de la forma que queramos, acaba descansando sobre ellas en todo momento que estemos de pie a lo largo de nuestra vida.120kg millones de horas de pie, de pasos…  ¿impresionante no?

Una vez que tenemos claro esto imaginemos una señora que lleva un paquete en su cabeza, el peso pasa sobre su  eje de carga  (columna), comprime su columna, pasa hacia sus caderas (pista del millón) y se transmite hacia sus piernas ¿lógico no?  Resulta obvio que ese peso sobrecarga la columna y comprime las  vértebras ¿verdad?

Pasemos a una mochila, la carga  pasa  a estar mas abajo y  el peso recae sobre nuestros hombros, esta carga se transmite por nuestro torso y columna, pasa a nuestras caderas y de ahí a los pies  ( bien,  ¿lo vamos pillando verdad? ) nuestras vértebras y músculos del cuello se ven libres de esta carga, lo cual mejora la cosa, pero por el contrario la carga se aleja de nuestro eje y esta nos carga un poco hacia atrás, pero la cosa mejora sin duda.

Entonces, la pregunta es:  Si la carga siempre acaba pasando hacia nuestras caderas y piernas ¿Por qué no dejar de sobrecargar a los músculos y huesos que están en medio?

Pues eso es lo que alguien se le ocurrió y se hizo la siguiente pregunta ¿por qué  no hacemos que la carga llegue directamente a nuestras caderas con lo cual dejamos de sobrecargar nuestras vértebras (que, aunque algunos no lo crean NO han sido diseñadas para cargar pesos)

Fantástico, si, incorporemos un cinturón a la mochila que este conectado a un armazón y así conseguiremos que la carga se traslade directamente hacia las caderas dejando de sobrecargar nuestros sufridos hombros y columna.

Esa es la razón por la que LA PARTE MAS IMPORTANTE DE UNA MOCHILA ES SU CINTURÓN, no solo ha de llevar un cinturón, si no que ha de estar diseñado adecuadamente para que transmita correctamente  la carga,es importante decir que el resto de los elementos han de estar diseñados para transmitir correctamente la carga hasta ese cinturón, si no, no hacemos nada.

Obviamente el conjunto ha de funcionar, el mejor cinturón del mundo no servirá para nada si no tenemos un bastidor que transmita la carga.   ahora hermaaaanos… hagamos memoria… Cuando compramos nuestras mochilas… ¿cuánto tiempo hemos dedicado en la tienda a los cinturones de nuestras mochilas? ¿Cuánto tiempo hemos dedicado a probarlos? …Nos hemos fijado en las espaldas (cojonudas, bien ventiladas)…en sus cintas de compresión…(montones) ….en sus cintas y hombros (buen acolchado) …y el cinturón ¿qué? …Vaya, hasta tiene cinturón…

Resumiendo:  lo esencial en un sistema de carga son su BASTIDOR, la TALLA de la espalda y su CINTURON. Lo demás,influye claro, pero no tanto.

Es frecuente encontrar mochilas que son excelentes, sin cintas, sin cuerpos con diseños sofisticados y sin espaldas “de diseño” pero capaces de permitirnos llevar cargas importantes con absoluta comodidad.

Bueno una vez aclarado este punto tan importante  vamos a ver esto con mas detalle:

1.- EL CUERPO

A pesar de lo dicho, su forma influye; un cuerpo alto y estrecho transmitirá la carga mejor en vertical y mas pegada a la espalda, nos dará libertad de movimientos al trepar pero a cambio su volumen esta limitado ya que al crecer en altura llegara un momento en que nos molestara en la cabeza (a pesar de que los buenos diseños tengan huecos para la cabeza estos muchas veces mejoran las situación pero siguen siendo incómodos)

Por el contrario las mochilas anchas nos permitirán un volumen interior mayor y una forma manejable en volúmenes grandes, por eso las mochilas alpinas tienen forma tubular y las diseñadas para montaña general senderismo son mas anchas.

2.- LAS CINTAS 

Las cintas pueden ser de compresión o de ajuste.

En el caso de las cintas de compresión su utilidad es mucha, cuando la mochila va poco cargada nos permite comprimir la carga evitando que se mueva y acercándola a nuestra espalda y por tanto a nuestro eje.

Las cintas de ajuste tienen como función mejorar la trasmisión de la carga por ejemplo muchas  mochilas tienen cintas que acaban en el cinturón  Unen el cuerpo de la mochila con el cinturón). La idea es comprimirán poco  la carga y mejorar su transferencia al cinturón tensándolas (útil,  pero no todas funcionan) otras cintas que merecen una  mención especial  por su importancia son las famosas cintas que unen las hombreras a la parte superior de la espalda  que casi  nadie parece saber para que sirven

En mochilas con bastidor si que tienen mucha utilidad (SIEMPRE QUE ESTAS QUEDEN POR ENCIMA DE LOS HOMBROS con un margen amplio), lo  ideal es  que estas formen  un angulo de 45º en posición normal, cuando estamos sobre un suelo plano (si no es probable que la mochila nos quede pequeña) estas cintas nos permiten acercar o alejar la carga a nuestro centro de gravedad, dado que nuestro torso al subir o bajar se adelanta o atrasa con respecto a nuestro eje son unas cintas  “activas ” que hay que ir ajustando a lo largo de la marcha (pregunta ¿lo hacemos? )

En las mochilas sin espalda rígida su utilidad es casi nula (si tiramos de ellas doblamos la espuma) únicamente sirven para que con menos tallas las mochilas ajusten mejor a mas usuarios (ahorro de costes).

3.- LA ESPALDA Y VENTILACION

Bueno,su acolchado nos aporta comodidad y un buen diseño una adecuada  ventilación, permitiéndonos una menor sudoración y la evacuación de la misma.

Es un factor importante pero no determinante ya que en la mayoría de las mochilas actuales de calidad esta bastante  bien solucionado.  Además, no son necesarios demasiados alardes técnicos para conseguirlo, poco acolchado (menos superficie en contacto con la espalda) y tejidos absorbentes harán el trabajo.

La publicidad dice de todo; efectos chimenea, tejidos absorbe-humedad,etc, etc…

Un acolchado demasiado grueso o una espalda demasiado separada alejan la carga de nuestro eje (mal rollito )

Busquemos una espalda con un acolchado no demasiado sobredimensionado en la parte superior (la que tiene mas contacto con la espalda ) y punto.

Mención aparte merece un tipo de mochilas que tienen la espalda separada por un armazón curvo  que apenas tienen contacto con la espalda. Este tipo de diseños de espalda se empezaron a aplicar (que yo recuerde) por los fabricantes alemanes (Vaude y Deuter)  primero se utilizo en mochilas enfocadas a la bicicleta y después se extendió a pequeñas y medianas mochilas.

En la bici este sistema es (a mi juicio)  bastante interesante, sobre todo por que la sudoración es muy elevada y por con  la velocidad que llevamos conseguimos una rápida ventilación, hasta ahí la parte que todos vemos claro.

Pero hablemos de lo que importa, la carga: En la  bici la espalda va inclinada la carga se apoya en hombros y cintura y la mochila es pequeña, resultado bueno.

Apliquemos este sistema a mochilas de montaña, vamos de pie, la carga se aplica verticalmente. Aquí las cosas cambian mucho mientras hablamos de cargas ligeras no hay problema, conseguimos ventilación y la carga no molestará,  pero tenemos un sistema de espalda pesado para unas mochilas de pequeño volumen  (la mayoría de las mochilas pequeñas no llevan estructura)  pero esto  no deja de ser un sistema que mejora el confort.  El problema aparece cuando subimos el tamaño de la mochila y la carga. Aunque la forma de la mochila y la publicidad nos haga ver  que se reparte la carga adecuadamente, la realidad es que  una estructura de metal en forma de arco flexará con mas facilidad, reduciendo la espalda cargándonos el peso en  los hombros además la gravedad es la gravedad y el peso mayoritariamente ejerce fuerza en vertical. Al separar la carga del eje de la espalda (lo pesado debe de ir SIEMPRE en la parte interna de la mochila para acercarnos al máximo  al eje de la espalda) no proporciona la mejor distribución de cargas. Por eso este sistema no se aplica a grandes mochilas. (Lo cual denota la seriedad de estos fabricantes) de todas maneras uno de mis amigos tiene una mochila de  42l con esa espalda, detalles generales aparte, mientras las cargas sean ligeras no hay problemas y tenemos una mejor ventilación (a costa de mayor peso)

Moraleja  para cargas pesadas, mejor una espalda convencional.

De todas maneras un detalle  importante, la forma de la espalda de una mochila (me refiero a sus acolchados y formas de almohadillado) NO INFLUYE  de manera importante en su capacidad de carga  (excepto la zona lumbar) aunque os parezca raro.

4.- EL BASTIDOR

Es importante:  Un buen bastidor soporta y transmite la carga al CINTURÓN, por tanto ha de tener una rigidez aceptable.

Hay muchos materiales y diseños (laminas plásticas, aluminio, fibra de carbono, etc. ) no hay muchos secretos aquí:  una buena rigidez se puede se  con cualquier material y un adecuado diseño.

Para usuarios avanzados una buena idea es curvar estas laminas adaptándolas  a la forma de nuestra espalda,  si esto se hace con cuidado y sin pasarse  conseguiremos que la carga se acerque a nuestro eje ( ojo, la curvatura ha de acompañar la forma nuestra espalda, no ir exactamente pegado a ella, para esta operación es mejor que nos ayude alguien y cuidado con acortar la long demasiado al doblarla)

OJO esto  hacerlo con cuidado,  solo es necesario una ligera variación de la curvatura y no es estrictamente necesari,mejor dejarlo como esta,  que pasarse … no seamos manazas que nos conocemos 😉  el carbono es caro y no se puede adaptar pero dicen  que  hay un ahorro de peso, si lo hay, seguro  que es mínimo.

Mucho ojo a las mochilas que para aligerar peso no llevan bastidor o usan soluciones alternativa originales:

Un ejemplo: hace 2 años para ir a Alpes compre una de las mochilas mas famosas de alpinismo  que hoy se vendeden, de 50 lts. cojonuda, ligera, la espalda era una colchoneta de vivac. Ideal en la tienda, la espalda parecía bastante rígida, el  problema era que cuando la cargabas con peso, esta espalda cedía y a pesar de tener un buen cinturón al ceder la colchoneta el peso se cargaba en los hombro, la mochila era muy buena,  lo mas técnico del mercado, pero yo no había entendido el concepto de “ligero”.

5.- Las TALLAS

Si, si, por si todavía no lo sabéis las bicicletas y las mochilas tiene tallas y son MUY importantes.

Algunos importadores incluso pasan de traerlas (Como me han dicho en alguna tienda “es una mochila pequeña así que no influye,solo hay la M”) una talla adecuada nos adapta la longitud de la mochila a la de nuestro torso, y esto es de vital importancia para un correcto ajuste.

¿Cómo se mide la talla?

 

Mejor unas fotos, pero resumamos, se mide la longitud entre la 7ª vértebra (la base del cuello por detrás) y la cresta iliaca (justo en la espalda a la altura donde acaba el hueso de la cadera) eso nos da la longitud para la espalda de la mochila.

 

En las páginas y catálogos de la mayoría de las marcas encontrarás información acerca del ajuste de la mochila.

 

Por suerte la mayoría de las grandes mochilas permiten ajustar la longitud de la espalda (así se ahorran costes al hacer menos tallas)

 

Es muy importante probar hasta encontrar el ajuste adecuado (con el cinturón bien puesto vamos bajando las hombreras hasta que encontramos el punto en que están a la altura correcta dejando un pequeño margen)

 

 

2.- EL CINTURÓN

Si,por fin el cinturón.

El cinturón es el encargado de transmitir la mayor parte de la carga (o toda)  a la cintura y a las piernas aliviando la carga a la columna.

En alguna parte he leído que debe dejarse el 70% de la carga para la cintura y el resto a los hombros. Personalmente intento llevar el 100% a la cintura, pero ya hablaremos de eso luego.

Para que un cinturón trabaje adecuadamente tiene que abrazarnos bien los laterales de la cintura y tener un diseño que una vez puesto no deje deslizar la mochila hacia abajo por el peso.

Las mujeres tienen una forma de caderas mas marcada, con cargas ligeras y medias pueden poner el cinturón mas arriba aprovechando la forma de sus caderas para transmitir mejor el peso, para eso muchos fabricantes serios ofrecen cinturones adaptados a la morfología femenina (básicamente una mochila de chica es una mochila adaptada con una espalda apta para torsos mas cortos y un cinturón adaptada a la cadera femenina) también son de tamaños mas  pequeños (normalmente 55lts ) esto ultimo nunca lo he acabado de entender ¿es que acaso ellas llevan menos cosas que nosotros?.

Hay tres pequeños trucos para evaluarlos:

· Uno es coger la mochila por el cinturón y levantarla (vacía, claro) si esta se levanta como un bloque (buen rollito) y el cinturón se mantiene rígido en el aire y sostiene la mochila vacía es un buen síntoma ya que probablemente cargue perfectamente. Pero para que un cinturón trabaje bien, no hace falta que sea grande y rígido, un buen diseño hace que un cinturón blando trabaje perfectamente  (ojo, aquí hay  que tener mucho cuidado ya que hay muy pocos de este tipo que trabajen bien, de hecho por defecto mejor no mirarlos, aunque repito que los hay) y soporte bien la carga.

· La segunda manera es pedirle a alguien que una vez apretado el cinturón agarre con fuerza la parte de atrás de el cinturón o la mochila por su parte baja y haga fuerza a muerte (se cargue) hacia abajo (no hacia atrás ya que la carga cae verticalmente), simulando carga, si el cinturón aguanta perfecto.

· La ultima prueba (para no tocar las pelotas al vendedor que tampoco hay que abusar) solo hacerla cuando ya estamos casi seguros de la compra y solo con la ultima/s candidata/s cargar la mochila y comprobar que sólo con el  cinturón apretado la mochila  es capaz de soportar el peso,  los tirantes han de estar flojos, debemos DE PODER PASAR LA MANO ENTRE ELLOS Y EL HOMBRO  es decir 100% de carga en el cinturón (esta es la definitiva).

Mochila de travesía invernal para tres días con un peso estimado de mas de 15 Kg en una mochila ligera de 50 litros como se observa LAS HOMBRERAS NO ESTAN PUESTAS…. TODO EL PESO CARGA EN EL CINTURÓN además la mochila esta vertical y estable sin necesidad de hombreras eso es síntoma de una perfecta distribución de la carga, no hay truco aquí, este usuario solo tiene que ponerse las hombreras ajustar y hacer la travesía con un peso 0 en los hombros ¿mejor una imagen verdad?

Esto parece muy complicado en texto, pero es muy sencillo. La presión en los tirantes debe de ser en el pecho por que lógicamente la mochila tira hacia atrás. Personalmente cuando ajusto la mochila para andar y el terreno es fácil suelo comprobar que hay un hueco de 1 o dos dedos y los puedo pasar libremente entre los hombros y el tirante (vamos, nada de carga en los hombros, repito NADA) esto hace que sea obligatorio cerrar el elástico del pecho por que la mochila al estar floja se mueve un poco hacia los lados al caminar, esta es una opción personal (pero va de narices)

Lo correcto es que se ajusten las hombreras para que algo de carga la soporten los hombros. Cuando hay que trepar o el camino es difícil los ajusto para que la mochila no se mueva  apretando para ajustar los tirantes a los hombros pero intentando que el peso que cargue el los hombros sea el mínimo.  Lo normal es que la única presión que sienta sea   en el pecho (por que la mochila siempre tira algo hacía atrás) . He hecho marchas con mochilas de 25 Kg. que me costaba levantar del suelo,  con 0 peso en los hombros, repito NA-DA…  todo el peso a la cintura y sin problemas.

Hay cinturones desmontables (sobre todo en mochilas alpinas técnicas)  que por estar flotantes y mal unidos a la estructura cuando cargamos la mochila ceden con lo cual se cargan los hombros (fijaos que tengan una buena fijación, con velcros generosos o cintas de ajuste) esto pasa especialmente en mochilas de alpinismo de tallas medias (40 a 50 lts.) que con la excusa del arnés tienen cinturones bastante malos, parecen olvidarse de las aproximaciones, todos sabemos que en la vía llevamos menos peso pero con poco peso todas las mochilas funcionan, además ahora con la moda del peso muchas están diseñadas para llevar pesos ligeros pero lo normal es que compremos una mochila súper alpina y sigamos llevando lo de siempre, con lo que la mochila trabajara inadecuadamente.

Ante todo esto tengo que he de decir que hay muy pocas mochilas que tengan un cinturón que  funcione correctamente.  He probado muchísimas mochilas y sobre todo en mochilas medianas, casi ninguna (a pesar de que una mochila invernal con el material duro pesa un huevo) tiene un buen cinturón y ahora para ahorrar peso me he encontrado alguna que ni lo tiene, otras tienen cinturones blandos o mal unidos a la mochila que en cuanto se carga ceden, otros ni siquiera me valían por ser muy delgado.

También recordad que cuando llevemos arnés puesto en actividades técnicas podemos seguir usando el cinturón hasta encordarnos. Si el arnés es fino (de alpinismo) podemos llevar la carga en el cinturón en la mayor parte de la ascensión, (o toda si llevamos porta materiales en bandolera (cómodo para pasar todo el material a nuestro compañero al alternar la cabeza de cordada)  o incluso en el propio cinturón de la mochila, como llevan algunas mochilas técnicas. De todas maneras en este tipo de actividades esta claro que cuanto menos peso en la mochila mejor y si llevamos una mochila realmente ligera es posible que podamos prescindir del cinturón. (ojo, digo REALMENTE ligera)

7 .- LAS HOMBRERAS

Bueno, la ultima parte. Las hombreras estas son también importantes ya que se encargan de estabilizar la carga y repartir el peso ya que si las llevamos tensas podemos hacer que nuestros hombros lleven parte del peso. Como veis insisto que estas no deben ser en ningún caso las que soporten todo el peso, hablamos de mochilas grandes, es lógico pensar que en mochilas pequeñas o sin cinturón nuestros hombros serán los que carguen el 100% de la carga.  Aquí los factores mas importantes van a ser su anchura, materiales y diseño.

La anchura es un factor esencial ya que por física todos sabemos que a mas anchas sean,  la presión será sobre nuestros hombros y pecho estará mas repartida  y por tanto mas cómoda será (imaginaros una mochila con cordinos en lugar de hombreras) por supuesto hay que buscar la máxima anchura siempre que sea cómoda. Demasiada anchura podría ser incomoda, diferencias de mas de un cm nos darán un gran aumento en el confort, muchas veces no son necesarias hombreras gruesas si no anchas, error habitual, fijarse en lo gordita que es la hombrera y no en su anchura.

Este factor es esencial en mochilas pequeñas o sin cinturón (ojo en las mochilas de ataque) mi mochila de 20 litros tiene hombreras de rejilla (súper finas) sin embargo al ser muy anchas y finas permiten una muy buena adaptación a los hombros y la sensación de presión es mínima; recordemos siempre, que estas mochilas pequeñas no están diseñadas para llevar grandes cargas. (error bastante frecuente)

En cuanto a los materiales y diseño buscaremos espumas densas, no demasiado gruesas y si es posible con un tejido interior mas suave que el exterior, imprescindible también la cinta del pecho ya que como hemos comentado al cargar el peso en el cinturón las hombreras quedaran flojas por lo que al caminar tendremos una mochila que puede balancear lateralmente así en terreno fácil minimizamos la carga sobre los hombros, (en terreno difícil ajustaremos las hombreras un poco mas para fijar la mochila)

PESO Y DISTRIBUCIÓN DE LA CARGA

Una vez que tenemos nuestra súper mochila, es obvio que una buena distribución interior de la carga ayudará tanto como el propio sistema de carga.

La norma general, es que el máximo peso tiene que ir lo mas cercano a nuestro eje. Moraleja, el peso lo mas cercano a la espalda y en la zona superior de la mochila (a la altura de omoplatos y hombros).

Sólo cuando vayamos a escalar pondremos la carga en la zona baja o central de la mochila, mas baja pero también lo mas pegada a la espalda que podamos ya  que nuestro torso se mueve a los lados y si lleváramos la carga demasiado  alta nos desequilibraría.

La carga debe ir fija para que tampoco nos desequilibre, para eso usaremos las cintas de compresión y si no la ropa floja alrededor de las cosas pesadas.

Y sobre todo lo más obvio… cuanto menos peso mejor…….ligeros, ligeros,  ligeros,………..

BOLSILLOS Y DEMAS ACCESORIOS

Bueno como estamos hablando de ajustes no nos vamos a extender en este tema, además, personalmente creo que  cuanto mas sencilla sea una mochila mejor, menos peso, menos cremalleras a fallar, mas impermeabilidad, etc etc… como siempre son opciones que debemos valorar personalmente.

En mi opinión un bolsillo interno para el sistema de hidratación o como bolsillo si no lo llevamos y una seta con un bolsillo interior de red es todo lo que necesitamos.

Pequeños detalles

Sabéis que defiendo el peso ligero a muerte, pero cuidadín con aligerar peso en la mochilas, lo primero es aligerar TODA la carga y SOLO después comprar la mochila ligera (ya que estas están diseñadas para cargas ligeras) y NUNCA sacrifiques peso a costa de un buen sistema de porteo, es muy típico ver a gente con mochilas de alpinismo ligeras que están diseñadas para cargar poco peso cargadas a tope con lo cual pueden resultar  realmente incomodas, en este caso es un problema de utilización inadecuada, no de la mala calidad de la mochila, que puede ser excelente.

Es mucho mejor llevar una mochila de 3 Kg. que es cómoda con 15 Kg. de carga que una mochila de kilo y medio que es incomoda con esa carga.

Las mochilas son como las botas HAY QUE PROBARLAS y ojo a las talla

Mucho ojo al diseño de los cinturones y su conexión con le bastidor….La carga a la cintura ………. y el que insista en cargar los hombros es su problema ….pero lo acabara pagando.

¿Y las chicas que?

Pues como siempre que hablamos de material de montaña, las chicas siempre son las grandes olvidadas, no solo la oferta es menor, si no que además las tiendas ofrecen muy poca variedad, incluso en tiendas con un gran surtido es difícil encontrar mas de dos, o con suerte tres modelos donde escoger.

En el caso de la mochilas la cosa es mas importante de lo  que parece, por que nos estamos jugando la salud de nuestra espalda.    Las mujeres además por sus características morfológicas, necesitan unos sistemas de porteo diferentes,  no solo tienen torsos mas cortos (tallas de espalda mas pequeñas) además la forma de sus caderas precisa de un cinturón diferente y una posición del mismo mas alta, las hombreras tienen que tener una forma diferente para no causar molestias en el pecho, y la cinta pectoral ha de poder posicionarse en una zona mas alta por el mismo motivo.

El resultado es que no basta con modificar una mochila, se trata de desarrollar una espalda específica para ella.     Hasta hace poco muchos fabricantes se contentaban con cambiar el cinturón y el color de una  mochila de tamaño medio para ofrecer un modelo femenino y así no incurrir en el aumento de costes que supone un diseño completo.   No solo eso, desgraciadamente los diseñadores son hombres por lo que fue necesario una gran evolución y sobre todo un cambio de mentalidad para que se empezaran a comercializar mochilas realmente validas para mujer.

En cuanto a sus características resulta lógico entender que el diseño de las hombreras  han de estar pensadas para evitar molestias en los pechos, además la cinta pectoral debe de permitir una cómoda regulación en altura, sin posiciones fijas, para poderla situar mas arriba de lo que sería necesario en una mochila masculina.

Obviamente también dado que los torsos de las mujeres son de menor longitud la medida de espalda deberá ser mas corta, lo que limita en parte la capacidad máxima de estas mochilas.  Esta es una de las razones por las que las mochilas femeninas suelen ser de menor tamaño, se argumenta sobre este punto que es por que las mujeres pueden cargar menos. He de decir que eso no es mas que  un tópico, ya que no es una cuestión de fuerza, ya que se trata de cargar el peso en nuestras caderas (que no en los hombros) por lo  que la capacidad de carga de una mujer puede ser perfectamente similar a la de un hombre, pero todavía mas. Las cosas que necesita llevar un hombre o una mujer son exactamente LAS MISMAS (¿es que ellas llevan menos ropa, menos agua o menos comida?) o a veces incluso mas (por ejemplo sacos mas calientes y por tanto mas voluminosos y pesados). Entonces si llevamos lo mismo ¿Por qué las suyas han de ser más pequeñas? La más corta longitud de sus torsos lo explica técnicamente (y un cierto pensamiento machista puede que también lo explique de otra forma…)

Queda por ultimo el cinturón:

No solo es cuestión de que sean mas delgadas, incluso yo por ser delgado he tenido que rechazar excelente mochilas por que los cinturones me eran grandes.

Las mujeres tienen una forma de cintura que les facilita mucho el transmitir la carga, las forma de sus caderas hace que puedan usar un diseño de cinturón de forma mas  cónica que abrace  sus caderas. Atención aquí por que las mujeres llevan el cinturón en una posición MAS ALTA que los hombres (muy importante), lo cual acorta más la longitud de la espalda de la mochila.

Mientras en el hombre  el cinturón abraza las caderas; en la mujer este va más alto y aprovecha la forma de la cintura para apoyar sobre ellas. Realmente la forma de sus caderas facilita el traslado de la carga, (también la fisonomía femenina tiene sus ventajas) pero claro, esto solo se aprovecha si la mochila que compramos tiene un diseño que se adapte a la anatomía femenina por eso a muchas chicas que usan mochilas masculinas les resulta tan incómodos los cinturones.

Así que amigas ya sabéis, que no os den gato por liebre, mochila de chica, y fijaos bien en los detalles que no todas las mochilas “lady” que se venden por ahí son tan “de chica” como dicen, no solo es una cuestión de color, hay que probar…..y en mi opinión con  mucho mas cuidado que los hombres…. No lo olvideis.

Carlos Fernández Rivas [http://www.madteam.net]

Elección de Botas de Montaña

Hace unos años, el único calzado de media montaña que existía eran las chirucas y las cletas. Unas botas flexibles de ante que calzaron los pies de la práctica totalidad de los excursionistas y escaladores de la época.

 

A mediados de los años ochenta comenzaron a aparecer modelos que incorporaban materiales sintéticos como la cordura (un tejido de nailon muy resistente) y un fino y flexible cuero. La combinación ofrecía unos niveles de comodidad y ligereza desconocidas.

Los modelos actuales destinados a las actividades de media montaña se elaboran en ante o nobuck, que son cueros finos y flexibles de entre 1 y 2 milímetros de espesor. Normalmente estos materiales se combinan con cordura u otras poliamidas en el objeto de conseguir un calzado ligero y cómodo.

Los modelos se construyen con cierta forma de guante, de modo que las costuras que unen el empeine de la bota con el forro, entresuela y suela, quedan ocultas en el interior de ésta, siendo así más resistentes al roce y al agua.

La palmilla (plantilla rígida que se sitúa entre la plantilla y la suela) confiere a la bota gran parte de sus características de comodidad y flexibilidad. Los modelos ligeros suelen llevar una palmilla de nailon que proporciona aislamiento sin comprometer la flexibilidad longitudinal de la bota. Los modelos más técnicos utilizan palmillas más recias de cuero, nailon, fibra de vidrio o incluso metal.

La suela es uno de los elementos que más ha evolucionado en los últimos años. Algunos fabricantes diseñan sus propias suelas, como es el caso de Boreal o Salomón. Otras firmas utilizan suelas de reconocida calidad como las fabricadas por Skywalk o Vibram. Casi todas las suelas tienen la misma composición aunque con proporciones variables, lo que confiere unas características de dureza, adhesión y durabilidad. Las suelas modernas están compuestas por un sistema de absorción de impactos incrementando la capacidad de amortiguación de la goma por medio de canales de cámaras de aire.

Desde hace unos años los fabricantes se han tomado muy en serio el reto de disminuir la fatiga que produce en las articulaciones y la columna vertebral el microimpacto de cada paso, y vienen experimentando con plantillas de espumas de poliuretano o EVA insertadas, o con materiales de gran absorción.

Las membranas impermeables-transpirables son otra de las evoluciones más importantes que se han experimentado en el calzado de montaña. Casi todos los fabricantes incluyen membranas en sus modelos de calzado que permiten la expulsión del sudor. Estas membranas mejoran la impermeabilidad pero también reducen sensiblemente la capacidad de evacuación de sudor de la bota.

En la mayoría de los modelos el forro interior está fabricado con Cambrelle u otra poliamida antialérgica y antibacteriana. Las costuras de las zapatillas deben ser pocas y planas para que los pies no sufran daño al caminar y no aparezcan las molestas rozaduras y ampollas.

Aunque todos los fabricantes utilizan tecnologías y materiales muy similares para la fabricación de sus productos, hay que observar importantes diferencias en el diseño. El primer elemento de diseño es la horma. No todos los fabricantes hacen el calzado para el mismo tipo de pie, algunos lo hacen para pies estrechos y otros para pies anchos. También es importante la sujeción del tobillo. Este papel lo cumplía la caña, aunque cada día se hacían más populares los modelos que reducen su altura, e incluso lo hacían desaparecer. Para aquellas personas que tengan los tobillos débiles se han incorporado estructuras de plástico que estabilizan el tobillo desde el talón. Otros siguen confiando en la altura de la caña ,que pude ser más o menos rígida. Es muy importante que la sujeción lateral del tobillo se realice sin interferir el movimiento natural del pie. Hay que recordar que la estabilidad del pie también es muy importante y depende en gran parte de la rigidez lateral de la suela: una bota alta con una suela blanda y poco estable ofrecerá menos protección y seguridad que una zapatilla con una buena suela con suficiente rigidez lateral.

Y antes de decidirse por un par de botas hay que tener en cuenta que la lengüeta cubra toda la apertura frontal de modo que impida la entrada de agua, barro o tierra; la presencia de plantillas interiores extraíbles y la utilización de ojales de latón inoxidable.

Elección de Ropa para Montaña

Extraído de la Revista Desnivel, Especial Material 2000-2001

A no ser que seamos ya unos expertos en la materia, cuando entramos a una tienda especializada para comprarnos ropa de montaña nos sentimos totalmente confusos a la hora de decidir, y pese a que nos ayude algún dependiente, no siempre acertaremos con la prenda mas adecuada a nuestras necesidades.

Lo malo es que nos daremos cuenta de ello demasiado tarde, ya que la esteremos usando en la montaña, agobiados de frio o de calor, y sin posibilidad alguna de cambiarla por otra.

HACIA UN IDEAL

Por mas que los fabricantes de prendas deportivas no cesan de investigar, el tejido ideal aún no se ha descubierto. Se entiende por tejido ideal aquel que diera cumplida y absoluta solución a todas nuestras necesidades como usuarios.

En lo que a ropa de montaña respecta no cabe duda de que se sigue avanzando en este terreno, y que las innovaciones han sido mucho mayores a nivel de diseño técnico que a soluciones de utilización prácticas, lo que tampoco está nada mal.

TRANSPIRABLES E IMPERMEABLES

De entrada, para montaña hay que desechar cualquier prenda tipo chubasquero, es decir, impermeables que transpiran poco o nada.

En la montaña, o en cualquier otra practica deportiva que implique movimiento y trabajo físico, nuestro cuerpo suda. Si el vapor de agua generado por la sudoración no es trasladado al exterior de forma eficaz y suficiente, la capa de aire existente entre nuestra piel y el tejido exterior que nos envuelve, perderá capacidad térmica por que su humedad relativa aumentará progresivamente, hasta que se sature y condense.

Resultado final: estamos empapados por dentro, y las consecuencias de esto pueden ser fatales a poco que la temperatura ambiente descienda.

Es por esto que una prenda exterior para montaña, con independencia de si vamos a hacer trekking o alpinismo, debe conjugar lo más sabiamente posible sus dos cualidades más preciadas: impermeabilidad y transpirabilidad.

SINTÉTICOS Y PARA EL FRÍO

El poliéster y sus fibras derivadas siguen constituyendo la base textil sintética empleada para la confección de estas prendas. Muy resistente a la humedad, rápido secado. ligero y volumen aceptable. Por otra parte, tras una buena sudada huele menos que otras prendas basadas en fibras naturales, es más duradero y cómodo de usar en términos generales.

Entre los “peros” encontramos una seria disminución de su capacidad térmica frente al viento y limitada resistencia a la abrasión.

Actualmente los fabricantes han incorporado al poliéster membranas micro porosas, tratamientos exteriores hidrofugado determinados porcentaje de otras fibras como lycra, algodón, Supplex, cordura, etc. encontrándose buenas soluciones tendentes a reforzar las ventajas y disminuir o casi anular los inconvenientes del poliéster.

Para actividades de trekking en condiciones estivales resulta ideal combinar el forro con una camiseta interior como primera capa en contacto con la piel, que ayude a repeler la humedad (propiedades hidrófugas) producto de la sudoración y así complementar las cualidades del forro.

La clásica camiseta de algodón no sólo acumula humedad, sino que tarda en secar y enfriará nuestros riñones, entre otras cosas.

ELEGIR EL FORRO

En principio tienes varias opciones, puedes elegir que sea:

• De apertura total : más práctico y favorecedor de la transpiración.

• Versión polo (apertura superior): más estético y técnico, pensado para actividades de intensidad física media-baja.

• Versión chaleco: la menos polivalente de todas.

Busca en todos los casos un buen cuello, alto y ceñido, y una cremallera gruesa (inyectada) que últimamente se imponen por el buen resultado que dan. Por otro lado en alta montaña, es muy interesante llevar cremallera con doble cursor, solapa interior tras cremallera, y ajuste elástico de cintura. Recuerda que resultará más eficaz un puño rematado con el mismo tejido polar o con lycra, que uno ajustado de punto.

CONOCER UNA CHAQUETA

De entrada, ayudará mucho tener claro qué queremos hacer en la montaña (tipo de actividad, niveles de compromiso, dificultad o intensidad, frecuencia de salidas, con o sin la abuela, batir récords, etc.). No hay que olvidar que una prenda totalmente impermeable, no es transpirable, y viceversa.

• El aspecto exterior de ciertos diseños de meros chubasqueros puede inducir a confusión, sobre todo porque ya existen en el mercado prestigiosas marcas que los incluyen en sus gamas, confeccionados a base de tejidos (Pro-tex ultra, Perex-6, Hydrenaline, lightflite, microfibras de poliamida, etc.) que, aunque tengan un cierto grado de transpirabilidad, sus mayores cualidades las encontramos en la acción cortaviento y/o impermeabilizadora.

• Intentar a buscar impermeabilidad y transpirabilidad absolutas, independientemente del grado de humedad ambiental, esté o no lloviendo, impasible al volumen de la precipitación. Y al mismo tiempo que aísle cuando haga frío, y refresque cuando apriete el calor. Y no sólo eso, sino que se muestre resistente como la mejor lona y pese lo que la más liviana pluma… No insistas, sobra que vivimos en un mundo imperfecto, y nuestro Santo Grial no existe por el momento.

• En términos generales, impermeabilidad es la propiedad que más se valora, porque también su ausencia es la primera en notarse. Sólo a título referencial, la chaqueta elegida deberá haber superado en los preceptivos tests de rendimiento una columna mínima de 10.000 mm. Y como todo es muy impermeable, cuando está nuevo, o poco usado, no hay que dejar de lado, en mayor o menor medida, el resto de parámetros (transpirabilidad, ligereza, durabilidad, movilidad, prestaciones técnicas, etc.)

• Para elegir la talla adecuada, conviene que te la pruebes con una prenda interior de cierto volumen, para tener la suficiente holgura en caso de combinarla con un forro polar. Los modelos que incluyen fibra polar integrada y cosida en la propia chaqueta no son recomendables por su escasa practicidad y nula polivalencia.

• La versión 3/4 vale para todos los públicos. Las tendencias actuales ofrecen versiones 2/4, más técnicas y menos aparatosas, pensadas inicialmente para actividades de nivel medio-alto.

AFINANDO TODAVíA MÁS

Casi siempre resulta preferible elegir un tejido fino-medio (no más de 115 g/m2) para expediciones o actividades técnicas y/o de compromiso.

Para una práctica más moderada, los tejidos gruesos (desde 160 glm2) garantizan durabilidad… y peso. Y ya puestos a afinar:

• Eleva los brazos alternativamente y comprueba, no sólo que no te quede la manga desprotegida, sino que no se levante el faldón inferior de la Chaqueta por ese mismo lado. La versión 3/4 es la más popular. Los fabricantes actuales manufacturan versiones 2/4, más ligeras)’ menos voluminosas, para quienes exigen diseños de máxima movilidad.

• La capucha debe ser al menos integrada, no desmontable. Así mismo, la Chaqueta ha de tener ajuste de cintura y faldón, fácilmente destensable.

• Aunque hasta hace poco tiempo los sistemas coadyuvantes para la transpirabilidad eran sólo exhibidos por los modelos más técnicos, la eficacia demostrada y por ende la polivalencia que otorgan a la prenda este tipo de innovaciones, las hacen hoy por hoy recomendables para todas las prácticas, sea cual fuere el nivel. Puede elegirse entre una simple ventilación de las axilas con cremallera, o comunicada con bolsillos exteriores, ventilación costal independiente de los bolsillos, etc.

• Y por supuesto, que las costuras vayan interiormente termo selladas.

CUIDADOS Y MIMOS

Las capas impermeables y transpirables -ya sean un revestimiento o una membrana laminada- dependen para funcionar de componentes relativamente delicados. Ni siquiera la Chaqueta más cara del mercado te durará mucho si la maltratas.

En primer lugar, la suciedad y el sudor pueden obstruir y ensuciar los microporos del tejido, disminuyendo su transpirabilidad.

Mantener la prenda limpia ayuda a conseguir que funcione en toda su capacidad. Algunas clases de detergentes pueden destruir químicamente algunos elementos de la cubierta, así que Ice las etiquetas y sigue las instrucciones de lavado y secado del fabricante. Sin embargo, no suele ser una buena idea meter la Chaqueta en la lavadora; el movimiento de batido del tambor puede eliminar gradualmente el acabado hidrófugo de la cubierta.

Los acabados hidrófugos se aplican para conseguir que el agua quede formando gotas sobre la superficie de la cubierta (efecto deperlante). Si este acabado exterior desaparece, la membrana o capa transpirable e impermeable del interior de la cubierta seguirá evitando que penetre el agua; pero el tejido de nailon puede saturarse con la lluvia, lo que haría disminuir la transpirabilidad y daría a la Chaqueta un tacto frío y húmedo, Independientemente de los cuidados que prodigues a tu Chaqueta, el acabado hidrófugo terminará por desaparecer simplemente con el uso.

El efecto deperlante se puede restaurar en parte aplicando a la cubierta algún spray o añadiendo algún producto en el lavado. En cualquier caso, siempre resultará menos agresivo para la prenda lavarla a mano, y lo menos posible.

FORROS POLARES ¿SIMILARES PRESTACIONES?

Si de verdad pretendemos tener un forro quee sea bueno en todo, podemos ponemos encima algo así como un chubasquero hipertérmico o una pseudo Chaqueta que no es interior ni exterior, sino todo lo contrario. Semejante galimatías no lo es tanto… La capacidad térmica representa la principal razón de ser en un forro polar, y suele ir reñida con la ligereza. Éste último aspecto resulta vital para alta montaña, pensando en actividades de mucha intensidad física y/o movimiento. Normalmente, encontraremos tres tipos de grosores: fino (desde 140glm2), mediano (desde 220 g/m2) y grueso (desde 300g/m2).

Además de la capacidad térmica, elegiremos en función del peso y volumen que deseemos en la prenda una vez doblada. Poco a poco se le da cada vez más importancia a la capacidad cortaviento, sobre todo en climatologías como la nuestra, donde en muchas ocasiones la Chaqueta exterior sobra. pero si te la quitas el viento te “acuchilla” a través de un forro no dotado con este tipo de protección. En este caso, la capacidad térmica de la prenda disminuye en progresión ascendente (para un forro grueso, en tomo a un 4% de reducción frente a 10 km/h de viento, 12 % con 20 km/h, etc.). Nunca olvides que:

• A la hora de escoger talla, no debe quedarte ajustado como si de una camiseta interior se tratase, pero tampoco excesivamente holgado, de lo contrario este exceso de volumen haría muy incómoda la colocación encima de una Chaqueta exterior si las condiciones lo requieren.

• Pruébatelo con el mínimo de ropa debajo (sólo una camiseta), y eleva los brazos bien estirados, para comprobar que los puños no quedan demasiado bajos. APRENDAMOS A

VALORAR LOS DETALLES EN UNA CHAQUETA

Los consumidores más exigentes pueden valorar ciertos detalles que se te escapan al gran publico. Algunos de ellos son:

La cremallera con doble cursor.

Solapa interior tras cremallera.

Protección exterior de cremallera doble y con cierre de velero discontinuo.

Bolsillos exteriores: ausencia de los inferiores (versión 2/4). y los únicos (superiores) con cierre vertical o diagonal y con solapa protectora.

Para cierto nivel de actividades, los bolsillos interiores no son prácticos.

La capucha, preformada, con visera y volumen suficiente para albergar el casco de escalada sin agobios: acompañando siempre todos los movimientos de la cabeza. Fácilmente ajustable, y “recogible” bajo el cuello cuando no la necesitamos.

Cierre de puños de regulación rápida con velecro.

Refuerzos exteriores antiabrasión (hombros y codos).

El mínimo posible de costuras exteriores.

 

Grupo de Rescate

GREIM

Los GREIM nuestros ANGELES GUARDIANES


 

http://www.revistafusion.com/1998/num60/repor60.htm

 

La montaña se ha cobrado este año la vida de ocho aficionados, el doble de lo normal

Los ocho guardias civiles del Greim atienden las emergencias de un vasto y complejo territorio, cada vez más visitado. Deslizamientos y desprendimientos son las principales causas de muerte, junto a los descuidos

Las áreas de peligro se concentran en Picos y en la cara norte del Espigüete

En marzo del 2005, dos personas perdían la vida al caer desde la vertiente norte del pico Espigüete, en el macizo palentino de Fuentes Carrionas, con cuatro días de diferencia. Ambos ascendían en solitario.

Los accidentes mortales se sucedieron a continuación en canales, picos y peñas de los macizos central y occidental de Picos de Europa, en remotos lugares como la cara sur de Torre del Friero o Sedo Pedavejo.

Estas áreas son las que los agentes del Greim de la Guardia Civil definen como las de mayor peligro de toda la cordillera, probablemente también porque son las más visitadas por los deportistas.

El ejemplo más gráfico de esta situación se dibuja en el gigantesco mapa que ocupa una pared entera de la sala de operaciones de este grupo especial. Chinchetas de diversos colores, especialmente rojas, se concentran en los citados lugares como si advirtieran del extremo peligro.

«Hemos llevado a cabo rescates en simas con 1.200 metros de profundidad, labores que han durado más de dos días, como el salvamento de un espeleólogo en la Torca del Ferro, en Pico Cabrones. Tuvimos que bajar unos 400 metros para recuperar el cuerpo», recuerda un agente.

Los rescates múltiples, aunque se siguen desarrollando, son cada vez menos frecuentes. En estos casos se suele tratar de extravíos de grupos de excursionistas más que de fallecidos. En esta situación se encontraron 121 personas desde enero del 2005.

 

Sus ángeles de la guarda,díganos

Salir a la montaña con móvil puede salvar una vida cuando se comete el error de practicar escalada sin estar preparado M. Romero sabero El teléfono móvil ha sido una auténtica revolución en el proceso de los rescates desarrollados en alta montaña; el móvil y el GPS. La cobertura en los macizos leoneses es aceptable hasta determinadas altitudes, lo que posibilita que el tiempo que se tarda en llegar hasta un herido, muerto o extraviado es cada vez más corto. «Casi todo el mundo tiene móvil, pero olvidárselo cuando se sale a la montaña es una imprudencia», afirma el jefe en funciones del grupo, Raúl Muñoz Bautista. Pero sin duda el GPS es el aparato que en el futuro permitirá llegar hasta un accidentado en un tiempo récord, puesto que la lectura de las coordenadas permite a los guardias civiles guiarse desde el helicóptero con una precisión absoluta. El precio de un GPS -acrónimo del inglés Global Position System (Sistema de Posición Global)-, que ronda los 300 euros, no estimula un uso tan popular como el móvil, pero sólo de momento. Actualmente, las brújulas y los altímetros hacen este papel. Otras irresponsabilidades Además del olvido del móvil, los agentes del Greim han detectado en todos estos años otras muchas irresponsabilidades que, corregidas, pueden ayudar a salvar una vida. Cuando se sale a la montaña siempre se recomienda comunicar a alguien la ruta prevista. Cada uno debe conocer sus limitaciones puesto que los picos que si quieren alcanzar o las rutas a realizar dependen del grado de preparación, de los conocimientos y, sobre todo, de la experiencia. Si hay algo que sabe todo aquel experto en montañismo es «anda como un viejo y llegarás como un joven». Lo mejor es reservar fuerzas. También hay que ser consciente de que hay que volver atrás. Si por culpa del mal tiempo o porque no se lleva el material adecuado no se puede continuar, siempre es mejor dar media vuelta y volver. Hay que procurar que el regreso siempre sea en descenso. En caso de niebla, algo muy común en la montaña, si no se está muy seguro de la ruta siempre es preferible detenerse y esperar. Tiempo y botas Hoy en día es fácil enterarse con bastante exactitud de cómo estará el tiempo. Eso puede salvar de un buen lío a una expedición de aficionados. Respecto al material, lo mejor es usar botas de monte, con un poco de tacón y de un número mayor que el utilizado para zapato. Con doble calcetín, el pie va más sujeto, se pisa seguro y se cansa menos. También protegen de las posibles mordeduras de reptiles, se agarran mejor a la roca y no calan. Es imprescindible llevar chubasquero y un mínimo equipaje en la mochila para no sobrecargarse de peso, con un reducido botiquín y agua suficiente para todo el día. El chocolate y los frutos secos resultan adecuados para la comida. Llamar a los refugios previamente para confirmar que se puede pasar la noche también es aconsejable. En Internet hay listados con los teléfonos de todos los albergues.

«La gente cada vez es más técnica y se mete en fregados mayores». Uno de los ocho agentes del Grupo Especial de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil con base en Sabero expresa de un modo muy gráfico la creciente afición por el montañismo y la espeleología en la provincia leonesa, actividades que a la vista de las estadísticas empiezan a ser algo más que deportes de riesgo. Entre enero y noviembre de este año han fallecido ocho personas en los macizos de Picos de Europa y Fuentes Carrionas mientras practicaban alguno de estos deportes, el doble de los que perecieron durante todo el 2005 y de lo habitual en otros años. Deslizamientos y desprendimientos de rocas o hielo fueron algunas de las causas, pero el mal uso del material, los infartos y el cansancio continúan anotándose en los atestados policiales como el origen de varias de estas muertes, por lo que un importante porcentaje de los fallecimientos pueden ser evitables. La cara norte del Espigüete en el mes de marzo es mortal, como lo son los macizos occidental y central de Picos de Europa a lo largo de todo el año. Estos territorios de la cordillera aglutinaron el mayor número de accidentes invernales y estivales con víctimas mortales. En verano y en invierno El desconocimiento y la dureza de la propia montaña suponen en sí un peligro, escollos que añadidos a la ligereza con la que muchos aficionados se toman las expediciones son factores suficientes para que la actividad de los equipos de rescate sea continua, tanto en verano como en invierno. Hasta mediados de noviembre, el Greim de la Guardia Civil con sede en Sabero salvó a 51 personas heridas o extraviadas en algún punto de la Cordillera Cantábrica entre Orense y Palencia, principalmente en intervenciones en las que el rescatado se encontraba solo. «Un kilómetro en Picos de Europa es bestial», asegura el cabo primero Raúl Muñoz Bautista, actual jefe interino de la unidad, en sustitución de Aureliano Escanciano. La afirmación no es baladí. Su zona de actuación teóricamente abarca las provincias de León, Palencia y Zamora, aunque acuden donde se les requiere, llegando a veces hasta las montañas de Galicia. Son, potencialmente, miles y miles de kilómetros cuadrados para un grupo que cuenta con ocho efectivos, un helicóptero compartido con otras especialidades de la Benemérita, caso del Seprona, dos todoterrenos largos, uno corto para trasladar al perro de rastreo Judy y dos quad. Helicóptero compartido Los agentes especiales ocupan parte de una antigua casa-cuartel ubicada en un alto de la localidad leonesa de Sabero. Llama la atención que la unidad está separada del helicóptero, su principal medio de locomoción. El aparato, un BO 105, se encuentra en un hangar de la base aérea de La Virgen del Camino. Aunque el rescate de personas es prioritario y anule cualquier otro servicio, esta situación no es habitual en otro tipo de medios o grupos de salvamento civiles. Partiendo de que todo es mejorable, los tiempos de respuesta de los guardias civiles del Greim de Sabero son aceptables. «El teléfono móvil y el GPS han ayudado mucho», explica el cabo primero. «Piensa que hace unos años -añade un agente- el que era víctima de un accidente, si iba alguien con él, tenía que bajar hasta algún lugar donde nos localizaban por emisora y volver a llevarnos hasta el herido. Ahora todo eso ha cambiado y el proceso de reacción ante una emergencia es mucho más corto». Por lo general, el helicóptero tarda unos veinte minutos en recorrer el viaje entre La Virgen del Camino y Sabero. A ello hay que sumar el tiempo que absorbe el protocolo de salida de la aeronave, el arranque del aparato y la preparación de los pilotos, puesto que en este tipo de helicópteros es obligatorio que la tripulación sea de dos personas. Las imprudencias se pagan Para estos agentes especiales, los accidentes invernales no se pueden dar por terminados hasta que transcurre el mes de mayo, cuando deja de haber nieve en la montaña. «En la fase invernal, el lugar más peligroso es el macizo de Fuentes Carrionas porque el acceso desde la carretera es bueno. La gente de Burgos, Palencia y Valladolid llegan en coche hasta Cardaño y piensan que todo es igual de fácil». Pero se equivocan. Un rescate en la montaña moviliza muchos medios y a la administración, aun siendo consciente de que se trata de un servicio humanitario, le supone un importante gasto; y un ingente esfuerzo humano. «No es lo más habitual, pero cuando nos avisan por la noche, si el accidentado está localizado, hay que subir andando hasta donde sea. Y para eso tenemos que ser unos cuantos porque hay que transportar a las víctimas en camilla». Un médico de apoyo La mayor parte de las veces los agentes se enfrentan a rescates en lugares recónditos, donde la víctima suele padecer hipotermia y politraumatismos severos. Un médico de apoyo que acompañara a los guardias civiles en sus desplazamientos mejoraría enormemente la calidad de este servicio que ahora cumple 25 años de existencia. La explicación que estos especialistas de la montaña proporcionan para razonar el pico de fallecimientos en la montaña leonesa y palentina durante este año es el espectacular uso de la Cordillera Cantábrica por parte de los aficionados al senderismo, el barranquismo, la espeleología y la escalada. Internet como riesgo Según explican los agentes del Greim, Internet se ha convertido en una vía, por no decir la vía, para difundir experiencias propias en determinados macizos. Un somero repaso a algunas web relacionadas con el tema hace evidente que en muchos casos no son el mejor ejemplo a seguir, puesto que no suelen incluir los niveles reales de dificultad y las condiciones meteorológicas cambian respecto a la fecha de la expedición que se relata por Internet.

Consejos prácticos en caso de Accidente

EN CASO DE ACCIDENTE


Solicitud de Socorro

– Mantener la calma y aplicar primeros auxilios.

– Pensar en el punto de aviso más próximo (Refugio, Teléfono, etc., … ) y modo de llegar a él.

– Si es posible, no dejar solo al herido.

– En caso contrario referenciar el punto, para indicarlo después, a los equipos de rescate.

– Una vez dado el aviso, permanecer perfectamente localizado, por si fuera necesario, colaborar en el rescate.

– En caso de necesitar auxilio, avisar personalmente, mediante radio-socorro de refugio o telefónicamente.

Datos para solicitar la ayuda

Para una mejor y más rápida intervención de los grupos de socorro en caso de accidente será fundamental dar una serie de datos a la hora de solicitar la ayuda, como:

– Quién la solicita, datos personales y dirección

– Cuando a ocurrido el accidente, hora del día

– Llugar exacto donde se encuentra la víctima, según el mapa, coordenadas, características del terreno.

– Condiciones meteorológicas en el lugar de los hechos, visibilidad, etc.

– Nombre y demás datos de la víctima.

– Número de personas que pueden prestar ayuda en el lugar del accidente.

Señales Internacionales de Socorro

Sí, necesitamos ayuda

NO necesitamos ayuda

Necesitamos ayuda

Necesitamos ayuda

Normas de actuación con Helicóptero

Desde que el aviso de socorro llega al 112, se pone inmediatamente en marcha el plan de socorro, que incluye, normalmente, el empleo de helicópteros de rescate por lo que es interesante tener en cuenta las siguientes recomendaciones de seguridad:

1.- Buscar en las proximidades del accidente una zona que se considere apta para la toma (sensiblemente llana y despejada)

2.- Acondicionar esa zona -si hay nieve pisarla -no dejar objetos sueltos (mochilas, ropa, etc) que puedan levantarse por el rebufo del helicóptero.

3.- A la llegada del helicóptero, hacer la señal de que se necesita ayuda y señalar el viento si se conoce la técnica.

4.- Cuando el helicóptero va a tomar tierra, permanecer agachados en el sector frontal del mismo, y mantenerse así hasta recibir instrucciones de la tripulación.

5.- En los movimientos cerca del helicóptero, no perder de vista los dos rotores (principal y de cola). Pues son muy peligrosos. Al aproximarse con esquís, llevarlos horizontales, nunca verticales, pues pueden tocar el rotor y provocar un accidente.

6.- Durante el despegue del helicóptero el personal que queda en tierra debe permanecer agachado en la misma posición que durante la toma.