Veronica

Verónica (Veronica officinalis)

SINONIMIA: Catalán: Herba dels leprosos.

FAMILIA: Escrofulariáceas

ORIGEN Y DISTRIBUCIÓN: Común en Europa y América; crece silvestre en bosques, prados y brezales.

USOS TERAPÉUTICOS: Antigotoso, tónico estomacal, digestivo, expectorante, afecciones renales y reumáticas, estimulante de los intercambios metabólicos.

PARTE UTILIZADA: Sumidades (herba veronicae).

 

DESCRIPCIÓN


La verónica es una planta perenne de tallo rastrero y ramificado. Las hojas son opuestas, ovales y dentadas, con pecíolo corto y color verde claro. De sus axilas brotan espigas o racimos erguidos formados por flores blancas o azuladas; florece entre mayo y agosto dependiendo de la altitud del terreno en que crece. Toda la planta está recubierta de un fino vello. El fruto es una cápsula.

Se trata de una especie común y abundante en Europa y en América; crece silvestre en prados secos, bosques, pastos y brezales. Prefiere en general los lugares húmedos y cálidos.

 

RECOLECCIÓN


Con fines medicinales se recolectan las sumidades durante la floración. Se cortan a mano las partes superiores de los tallos, y se dejan inmediatamente a secar a la sombra en un lugar muy bien aireado. Si se ha hecho la operación correctamente y con celeridad, las flores no deben caerse de sus tallos, ni las hojas oscurecerse. Las partes secas se almacenan en recipientes herméticos o bolsitas bien cerradas, pero preservadas del polvo y la humedad.

 

APLICACIONES Y PROPIEDADES


La verónica fue muy reverenciada antiguamente por numerosas y supuestas virtudes medicinales, incluso algunos autores le han otorgado tratados de varios miles de páginas, aunque con escaso fundamento. El nombre que se le ha dado en algunos lugares como “hierba de los leprosos”, parece tener sus antecedentes en que un rey de Francia fue curado de la lepra por esta hierba. Actualmente se conoce su composición, y aunque no es una planta de primer orden en cuanto a sus propiedades terapéuticas, administrada en forma de zumo tiene una probada eficacia contra la gota, y también en caso de digestiones difíciles tomada en infusión; es además un estimulante de los intercambios metabólicos. Se utiliza popularmente como tónico estimulante del apetito, como estomacal en trastornos digestivos, para la tos como expectorante, y en caso de afecciones renales y reumáticas. Contiene taninos, jugos amargos, ácidos orgánicos, vitamina C y aceite esencial.

Se utilizaba como gargarismo, en cataplasmas calientes, y en la preparación de baños antirreumáticos y dérmicos.

 

REMEDIOS


INFUSIÓN DE VERÓNICA DIGESTIVA Y ANTICATARRAL

Se puede hacer una infusión de verónica para las digestiones difíciles, y contra el catarro y bronquitis, añadiendo a una taza de agua hirviendo una cucharadita de planta seca y desmenuzada. Dejar reposar 5 minutos. Filtrar y tomar unas 2 o 3 tazas al día.

 

COMPUESTO APERITIVO DE VERÓNICA Y OTRAS PLANTAS

A una taza de agua hirviendo añadir una mezcla a base de 50 gramos de sumidades florales de verónica, 10 gramos de hojas de grosellero negro, 10 gramos de hierba amarga de matricaria, y 5 gramos de raíz de ororuz desmenuzada. Dejar reposar 10 minutos. Filtrar y beber antes de comer.

 

ZUMO DE VERÓNICA PARA AFECCIONES PULMONARES, RENALES Y REUMÁTICAS

Para las aplicaciones descritas se puede elaborar un zumo machacando en un mortero un puñadito de hierba fresca de verónica, introducir la pasta en una tela y exprimirla fuertemente. Tomar varias veces a lo largo del día en porciones de unos 50 gramos. Este jugo también es útil para estimular los intercambios metabólicos.