Seguridad : Elección de Botas de Montaña

ELECCION DE BOTAS

Hace unos años, el único calzado de media montaña que existía eran las chirucas y las cletas. Unas botas flexibles de ante que calzaron los pies de la práctica totalidad de los excursionistas y escaladores de la época.

 

A mediados de los años ochenta comenzaron a aparecer modelos que incorporaban materiales sintéticos como la cordura (un tejido de nailon muy resistente) y un fino y flexible cuero. La combinación ofrecía unos niveles de comodidad y ligereza desconocidas.

 

Los modelos actuales destinados a las actividades de media montaña se elaboran en ante o nobuck, que son cueros finos y flexibles de entre 1 y 2 milímetros de espesor. Normalmente estos materiales se combinan con cordura u otras poliamidas en el objeto de conseguir un calzado ligero y cómodo.

 

Los modelos se construyen con cierta forma de guante, de modo que las costuras que unen el empeine de la bota con el forro, entresuela y suela, quedan ocultas en el interior de ésta, siendo así más resistentes al roce y al agua.

 

La palmilla (plantilla rígida que se sitúa entre la plantilla y la suela) confiere a la bota gran parte de sus características de comodidad y flexibilidad. Los modelos ligeros suelen llevar una palmilla de nailon que proporciona aislamiento sin comprometer la flexibilidad longitudinal de la bota.

Los modelos más técnicos utilizan palmillas más recias de cuero, nailon, fibra de vidrio o incluso metal.

 

La suela es uno de los elementos que más ha evolucionado en los últimos años. Algunos fabricantes diseñan sus propias suelas, como es el caso de Boreal o Salomón. Otras firmas utilizan suelas de reconocida calidad como las fabricadas por Skywalk o Vibram. Casi todas las suelas tienen la misma composición aunque con proporciones variables, lo que confiere unas características de dureza, adhesión y durabilidad. Las suelas modernas están compuestas por un sistema de absorción de impactos incrementando la capacidad de amortiguación de la goma por medio de canales de cámaras de aire.

 

Desde hace unos años los fabricantes se han tomado muy en serio el reto de disminuir la fatiga que produce en las articulaciones y la columna vertebral el microimpacto de cada paso, y vienen experimentando con plantillas de espumas de poliuretano o EVA insertadas, o con materiales de gran absorción.

 

Las membranas impermeables-transpirables son otra de las evoluciones más importantes que se han experimentado en el calzado de montaña. Casi todos los fabricantes incluyen membranas en sus modelos de calzado que permiten la expulsión del sudor. Estas membranas mejoran la impermeabilidad pero también reducen sensiblemente la capacidad de evacuación de sudor de la bota.

 

En la mayoría de los modelos el forro interior está fabricado con Cambrelle u otra poliamida antialérgica y antibacteriana. Las costuras de las zapatillas deben ser pocas y planas para que los pies no sufran daño al caminar y no aparezcan las molestas rozaduras y ampollas.

 

Aunque todos los fabricantes utilizan tecnologías y materiales muy similares para la fabricación de sus productos, hay que observar importantes diferencias en el diseño. El primer elemento de diseño es la horma. No todos los fabricantes hacen el calzado para el mismo tipo de pie, algunos lo hacen para pies estrechos y otros para pies anchos. 

 

También es importante la sujeción del tobillo. Este papel lo cumplía la caña, aunque cada día se hacían más populares los modelos que reducen su altura, e incluso lo hacían desaparecer. Para aquellas personas que tengan los tobillos débiles se han incorporado estructuras de plástico que estabilizan el tobillo desde el talón. Otros siguen confiando en la altura de la caña ,que pude ser más o menos rígida. 

 

Es muy importante que la sujeción lateral del tobillo se realice sin interferir el movimiento natural del pie. Hay que recordar que la estabilidad del pie también es muy importante y depende en gran parte de la rigidez lateral de la suela: una bota alta con una suela blanda y poco estable ofrecerá menos protección y seguridad que una zapatilla con una buena suela con suficiente rigidez lateral.

 

Y antes de decidirse por un par de botas hay que tener en cuenta que la lengüeta cubra toda la apertura frontal de modo que impida la entrada de agua, barro o tierra; la presencia de plantillas interiores extraíbles y la utilización de ojales de latón inoxidable.